
¡El señor Washizaki me ha regalado un disco!
¡Me he llevado una sorpresa!
Siempre me había imaginado al señor Washizaki,
así que me siento como si hubiera descubierto su verdadera cara.
Las canciones son todas muy buenas, y las letras logran que se empatice,
así que, ¡escuchadlo por favor!
... Y con eso termina la publicidad (^^)v