
La ñiña que había en la mesa de al lado, que debía ir a párvulos,
parecía muy feliz después de pedir anmitsu con un grito increíble,
me ha dado un poco de rabia y he acabado pidiendo uno.
Me he dado cuenta demasiado tarde de que estaba llenísima.
Eso, ¿es una competición?
Esta es la última cena del año.
Ha sido un buen provecho ☆
No hay comentarios:
Publicar un comentario